Un desaire realmente duele como un golpe en el estÛmago, dicen cientÌficos
9 de octubre, 2003
WASHINGTON (Reuters)
-- La sensaciÛn es familiar para cualquiera que haya sido ignorado
a la hora de elegir jugadores para un equipo o haya sufrido un
desaire en una fiesta: una sensaciÛn horrible, casi dolorosa en
el estÛmago.
Resulta que la sensaciÛn de "una
patada en el estÛmago" es real, dijeron el jueves cientÌficos
estadounidenses.
Estudios de tomografÌa cerebral
muestran que un desaire social afecta al cerebro precisamente
de la misma manera en que lo hace un dolor visceral.
"Cuando alguien hiere tus sentimientos,
realmente te duele", dijo Matt Lieberman, un psicÛlogo social
de la Universidad de California en Los Angeles, quien trabajÛ
en el estudio.
"No quisiera que se me citara diciendo
que el dolor fÌsico y el dolor social son la misma cosa, pero
parece que est·n ocurriendo algunas de las mismas cosas", afirmÛ.
El estudio tambiÈn puede demostrar
porquÈ duele perder a alguien amado, dijeron los investigadores.
Lieberman, la estudiante de posgrado
Naomi Eisenberger y sus colegas establecieron un examen de imagen
cerebral de 13 voluntarios para establecer cÛmo afectan las angustias
sociales al cerebro.
Usaron representaciones magnÈticas
funcionales, un tipo de escaneo que permite ver "en vivo" la actividad
del cerebro. Los 13 voluntarios recibieron una tarea que no sabÌan
que estaba vinculada con un experimento sobre desaire social.
En un artÌculo en la revista Science,
Lieberman y Eisenberger dijeron que los cerebros de los voluntarios
se encendÌan cuando eran rechazados virtualmente de las misma
manera en que le ocurre a una persona que sufre dolor fÌsico.
"SerÌa raro que el dolor social
se viera como exactamente la misma cosa que a alguien le rompan
el brazo", dijo Lieberman dijo en una entrevista telefÛnica. "Lo
que sÌ se ve es como dolor visceral".
En otras palabras, como ser golpeado
en el estÛmago.
La parte afectada es la corteza
anterior del cÌngulo, una parte del cerebro que se sabe que participa
de la respuesta emocional al dolor.
En el experimento, se le pedÌa a
los voluntarios que participaron de un juego de computadora. Los
voluntarios creÌan estar jugando con otras dos personas, pero
en realidad jugaban con un programa de computadora preestablecido.
"Se veÌa como una pelota que era
pasada entre tres personas", dijo Lieberman.
Al cabo de alg™n tiempo, el juego
excluÌa al jugador. "En los prÛximos 45 pases, los voluntarios
no reciben la pelota", dijo Lieberman.
"Simplemente parte el corazÛn verlo",
afirmÛ. "Insisten en indicar que est·n listos para que les tiren
la pelota. Esto realmente afecta a la persona posteriormente.
Indican sentir angustia social".
La tomografÌa magnÈtica funcional
verifica la base fÌsica de este sentimiento.
It makes sense for humans to be
programmed in this way, Lieberman said. Social interaction is
important to survival.
Lieberman dijo que tiene sentido
que los seres humanos est·n programados de esta manera. La interacciÛn
social es importante para la supervivencia, sostuvo.
"Cualquier mamÌfero recibe de su
protector todas las necesidades que la gente considera necesaria
para la supervivencia: comida, refugio, estar protegido del daÒo
fÌsico", dijo Lieberman.
Por ello, asegurÛ, tiene sentido
que las personas hayan evolucionado hacia una respuesta emocional
fuerte a la inclusiÛn social.
Sin embargo, tambiÈn parece haber
un mecanismo de defensa que impide que el dolor al rechazo sea
abrumador.
"TambiÈn vimos esta parte en el
corteza prefrontal. Cuanto m·s activa sea en su respuesta al dolor,
menos dolor subjetivo se siente", dijo Lieberman. "Esta parte
del cerebro inhibe la respuesta m·s b·sica".
Entre los voluntarios, aquellos
que tenÌan la mayor actividad allÌ registraban menos dolor en
su respuesta al desaire.
Esa parte del cerebro parecÌa tener
alg™n papel en pensar conscientemente acerca del dolor, dijo Lieberman,
pero aclarÛ que se requerÌan mayores estudios.
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